Protegida por rocas de granito y declarada zona restringida casi en su totalidad, Boulders Beach en Simons Town es uno de los mejores sitios de Sudáfrica para ver al famoso pingüino africano quién con su coqueto caminar y sus anteojos negros muestran la cara más amable de una especie que se encuentra al borde de la extinción. Os relatamos nuestra visita a Boulders Beach donde cumplimos el sueño de ver pingüinos de El Cabo a mogollón.
Es una playa que tiene como método de protección natural una gran barrera de granito. Se ubica en la ciudad de Simons Town en península del Cabo.
Boulders Beach se encuentra en medio de una zona residencial, no obstante y a pesar de la intrusión humana, los Spheniscus demersus o pingüinos del Cabo la han reclamado como territorio pingu y han formado una de las mayores colonias de Spheniscus de Sudáfrica.
Es la única especie de Pingüino que habita en el continente africano. Con una altura que va desde los 45 hasta los 70 cms y un peso máximo de 5 kilos, cuenta con plumaje negro en alas y patas. A pesar de su pequeño tamaño, es capaz de nadar a velocidades de 20 km/hr en mar abierto.
Su dieta se basa en boquerones, sardinas, calamares y crustáceos y pueden comer medio kilo de ellos al día, ingesta que se ve aumentada durante el período de cría llegando a alcanzar el kilo.
No son agresivos, viven 27 años en libertad y sus mayores depredadores son los lobos marinos y los tiburones.
Durante el Siglo XX, el pingüino de anteojos al igual que muchas otras especies, vió afectada gravemente la población de sus colonias llevándolo a números críticos. A pesar de todas las medidas tomadas, en 2010 hubo que incluirlo en el negro listado de “especie en vías de extinción”. Por desgracia, se prevé que a este ritmo desaparezca de la faz de la tierra en 15 años al igual que lo hizo su extinto vecino Dodo en Mauricio.
Hace casi una década, una compañera del trabajo me mostraba sus alucinantes fotografías de su viaje por Sudáfrica. Recuerdo una de ellas: sentada sobre una toalla en la playa sonreía feliz mirando a unos pingüinos pasear cerca de ella. Yo le pregunté ¿de verdad que pasaban junto a ti? Incrédula de que un ave tan bonita y maravillosa pudiera contemplarse a tan corta distancia. Bastante tiempo después y aunque ya no es posible sentarse en Boulders Beach para verlos pasar, pude encontrarme en ese mismo lugar con los preciosos pingüinos, acompañada de Helia, fan número uno de esta pequeña y coqueta ave.
Tras el recorrido por Península del Cabo y dejando atrás Cape Point, nos encaminamos a la parada top del recorrido en Simons Town. Al ser Boulders Beach un área protegida, es necesario o bien pagar la entrada o enseñar la famosa tarjeta de parques Sudafricanos llamada Wild Card.
Una vez pasada la puerta de acceso nos encaminamos por las concurridas pasarelas de madera hacia la playa. En ambos lados del largo pasillo podíamos observar escenas cotidianas de la pingu life: mamá acicalando al pollito, mamá dándole de comer al chiquitín, pingus secándose bajo el invernal sol y otros durmiendo la siesta plácidamente sobre la roca.
En la zona final del recorrido se obtiene una amplia visión de toda Boulders Beach y fue allí donde los codazos y empujones se hicieron presentes, siendo casi imposible encontrar un reducto desde el cual observar el baño de los pingüinos.
No obstante y a pesar de la falta de civismo de muchos visitantes, disfrutamos de los chapuzones de estos bonitos señores bajitos con frac como los llama nuestro amigo David.
Finalizado el maravilloso espectáculo natural retornamos a la Van. Si bien Boulders Beach en Simons Town es el lugar más famoso para ver pingüinos africanos y teniendo en cuenta la emoción que vivimos en este primer contacto, si tenéis en vuestro itinerario ir a Hermanus os recomendamos que os paséis por Bettys Bay…el mejor lugar (según nuestro gusto) para disfrutar en paz de estas maravillosas aves.
Boulders Beach en Simons Town
Es una playa que tiene como método de protección natural una gran barrera de granito. Se ubica en la ciudad de Simons Town en península del Cabo.
Boulders Beach se encuentra en medio de una zona residencial, no obstante y a pesar de la intrusión humana, los Spheniscus demersus o pingüinos del Cabo la han reclamado como territorio pingu y han formado una de las mayores colonias de Spheniscus de Sudáfrica.
El Pingüino Africano o de Anteojos
Es la única especie de Pingüino que habita en el continente africano. Con una altura que va desde los 45 hasta los 70 cms y un peso máximo de 5 kilos, cuenta con plumaje negro en alas y patas. A pesar de su pequeño tamaño, es capaz de nadar a velocidades de 20 km/hr en mar abierto.
Su dieta se basa en boquerones, sardinas, calamares y crustáceos y pueden comer medio kilo de ellos al día, ingesta que se ve aumentada durante el período de cría llegando a alcanzar el kilo.
No son agresivos, viven 27 años en libertad y sus mayores depredadores son los lobos marinos y los tiburones.
El pingüino del Cabo y su negro futuro
Durante el Siglo XX, el pingüino de anteojos al igual que muchas otras especies, vió afectada gravemente la población de sus colonias llevándolo a números críticos. A pesar de todas las medidas tomadas, en 2010 hubo que incluirlo en el negro listado de “especie en vías de extinción”. Por desgracia, se prevé que a este ritmo desaparezca de la faz de la tierra en 15 años al igual que lo hizo su extinto vecino Dodo en Mauricio.
Regreso al Pasado
Hace casi una década, una compañera del trabajo me mostraba sus alucinantes fotografías de su viaje por Sudáfrica. Recuerdo una de ellas: sentada sobre una toalla en la playa sonreía feliz mirando a unos pingüinos pasear cerca de ella. Yo le pregunté ¿de verdad que pasaban junto a ti? Incrédula de que un ave tan bonita y maravillosa pudiera contemplarse a tan corta distancia. Bastante tiempo después y aunque ya no es posible sentarse en Boulders Beach para verlos pasar, pude encontrarme en ese mismo lugar con los preciosos pingüinos, acompañada de Helia, fan número uno de esta pequeña y coqueta ave.
Nuestra visita a Boulders Beach en Simons Town
Tras el recorrido por Península del Cabo y dejando atrás Cape Point, nos encaminamos a la parada top del recorrido en Simons Town. Al ser Boulders Beach un área protegida, es necesario o bien pagar la entrada o enseñar la famosa tarjeta de parques Sudafricanos llamada Wild Card.
Una vez pasada la puerta de acceso nos encaminamos por las concurridas pasarelas de madera hacia la playa. En ambos lados del largo pasillo podíamos observar escenas cotidianas de la pingu life: mamá acicalando al pollito, mamá dándole de comer al chiquitín, pingus secándose bajo el invernal sol y otros durmiendo la siesta plácidamente sobre la roca.
En la zona final del recorrido se obtiene una amplia visión de toda Boulders Beach y fue allí donde los codazos y empujones se hicieron presentes, siendo casi imposible encontrar un reducto desde el cual observar el baño de los pingüinos.
No obstante y a pesar de la falta de civismo de muchos visitantes, disfrutamos de los chapuzones de estos bonitos señores bajitos con frac como los llama nuestro amigo David.
Finalizado el maravilloso espectáculo natural retornamos a la Van. Si bien Boulders Beach en Simons Town es el lugar más famoso para ver pingüinos africanos y teniendo en cuenta la emoción que vivimos en este primer contacto, si tenéis en vuestro itinerario ir a Hermanus os recomendamos que os paséis por Bettys Bay…el mejor lugar (según nuestro gusto) para disfrutar en paz de estas maravillosas aves.
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